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Historias vinculadas
18 historias · 18 versiones
Cada cuento distingue la atribución de la obra, la fuente histórica y la versión española que vas a leer.
El hombre que engañó a dos zorros
Un hombre había subido a las montañas a buscar corteza para hacer sogas. Cerca de un árbol descubrió una madriguera y, mientras estaba allí, vio llegar a un zorro. Se escondió a la sombra y escuchó.
El joven y la diosa osa
En una aldea muy poblada nunca habían faltado peces ni venados. Pero llegó una hambruna. Desapareció la comida y sus habitantes fueron muriendo, hasta que sólo quedaron con vida los dos hijos del jefe: una joven y su hermano menor.
Los dos zorros y la aldea del topo
Dos zorros hermanos tuvieron una idea.
El barquito de plata robado
Un hombre rico cuidaba a un cachorrito de perro y a uno de zorro. También guardaba un pequeño barco de plata, un amuleto que le había dado una divinidad cuyo nombre el narrador no conocía.
El reparto del zorro, la nutria y el mono
En tiempos muy antiguos, al comienzo del mundo, un zorro, una nutria y un mono eran amigos inseparables.
El caballo de oro y la esposa perdida
Un hombre había perdido a su esposa y no dejaba de buscarla. Recorrió montañas, valles, bosques y playas, hasta llegar a una llanura muy ancha. En medio de ella crecía un roble.
Los cachorros de oro y de plata
Un pescador tendió su red a través del río y consiguió muchos peces. Mientras trabajaba, un cuervo se posó cerca. Miraba la pesca con tanta hambre que el hombre se compadeció: lavó un pescado y se lo arrojó. El ave lo comió con alegría.
El hombre que se convirtió en zorro
Había un hombre que recorría los pueblos mintiendo para quitarles cosas a los demás. Cuando ya no podía sacar nada en un lugar, seguía camino hacia otro. Mientras andaba, iba preparando la próxima mentira.
El niño que era una rata
En una aldea vivía una pareja rica que deseaba tener un hijo. Un día, mientras buscaba leña en las montañas, la mujer encontró a un niño llorando junto a un árbol. Lo llevó a su casa con alegría, y desde entonces lo criaron.
El hacha olvidada bajo el piso
Un niño recibía dos visitas todos los días: un niño divino y una niña divina venían a jugar con él. Sólo él podía verlos. Sus padres miraban hacia donde jugaba y creían que estaba solo.
El viaje por las nubes
Un hechicero le dijo a un hombre que conocía:
Okikurumi, Samayunguru y el tiburón
Un día Okikurumi salió al mar con su compañero Samayunguru. Arponearon a un tiburón enorme, pero el animal escapó arrastrando la cuerda y la embarcación.
Panaumbe, Penaumbe y los zorros que lloraban
Panaumbe bajó a la orilla del río y llamó hacia los riscos del otro lado.
El huésped del jefe de los salmones
Un pescador ainu salió al mar en su bote. Mientras pescaba se levantó un viento fuerte. Perdió el rumbo y estuvo seis noches a la deriva.
El cazador en el mundo de abajo
Un joven cazador, valiente y hábil, perseguía a un oso enorme entre las montañas. El animal subía por alturas cada vez más peligrosas. Por mucho que avanzara, el joven nunca quedaba lo bastante cerca para alcanzarlo con una flecha envenenada.
El hijo de una divinidad
Una mujer muy hermosa todavía no se había casado. Ya habían elegido al hombre que sería su esposo, pero aún no habían tenido relaciones. Por eso, cuando descubrió que estaba embarazada, quedó muy sorprendida.
El sueño que el jefe quería comprar
Una aldea muy poblada tenía seis jefes. El mayor de ellos mandaba sobre los otros cinco. Un día preparó un banquete, hizo bebida de arroz y los invitó.
El bebé que bajó por el río en una caja
Una mujer era muy querida por su esposo. Después de algunos años tuvieron un hijo. El padre llegó a querer al bebé todavía más que a ella, y la mujer empezó a lamentar el tiempo en que recibía sola todo su cariño.