BibliotecaOkikurumi, Samayunguru y el tiburón
Un enorme tiburón arrastra por el mar una embarcación en la que dos hombres sujetan la cuerda del arpón.

Hokkaidō (Yezo en la fuente), Japón · tradición ainu · Relato tradicional

Okikurumi, Samayunguru y el tiburón

Relatos ainu · voces registradas en 1886

3 min de lectura*12+ años · edad orientativa*
Empieza la historia

Un día Okikurumi salió al mar con su compañero Samayunguru. Arponearon a un tiburón enorme, pero el animal escapó arrastrando la cuerda y la embarcación.

Iba de un lado a otro del mar. Los dos tiraban con todas sus fuerzas, sin poder detenerlo ni gobernar el bote. La cuerda les abrió ampollas; tenían sangre en las palmas y en el dorso de las manos. Al fin Samayunguru cayó muerto en el fondo de la embarcación.

Okikurumi resistió hasta que tampoco pudo sujetarse más. Entonces maldijo al tiburón:

—Voy a cortar la cuerda, pero la punta del arpón quedará en tu carne. Está hecha de hierro y de hueso: dentro del cuerpo vas a sentir el golpear del hierro y el raspar del hueso. De tu piel brotarán los árboles rasupa y shiuri, con cuya madera está hecho el mango. Crecerá también la hierba hai que une la punta al asta, y el árbol nipesh, del que salió la cuerda. Por grande que seas, ya no podrás nadar. Morirás y el mar te arrojará a la desembocadura del Saru. Ni los cuervos carroñeros, ni los perros, ni los zorros querrán comerte: sólo dejarán sus excrementos sobre vos. Al final te pudrirás hasta volverte tierra.

El tiburón se rio. Creía escuchar a un simple hombre diciendo cosas que jamás sucederían.

Okikurumi cortó la cuerda. Después de mucho tiempo consiguió llegar a la costa. Allí devolvió la vida a Samayunguru.

Mientras tanto, la punta de hierro y hueso seguía clavada en el tiburón. Dentro de su cuerpo repercutían el golpear del hierro y el raspado del hueso. En su piel empezaron a crecer los árboles rasupa y shiuri; también la hierba hai y el árbol nipesh, todos los materiales del arpón y su cuerda.

El gran animal ya no pudo nadar. Murió y fue arrojado a la desembocadura del río Saru. Los cuervos, los perros y los zorros no comieron su cuerpo. Dejaron allí sus excrementos, y el tiburón terminó por descomponerse y volverse tierra.

Por eso el relato dirige su advertencia a los tiburones de ahora: tengan cuidado de no encontrar el mismo final.

Fin

¿Una historia para recordar?

Podés volver siempre que quieras.

Detrás de esta historia.

Imagen simbólica: Un cuaderno abierto junto a un río entre bosque y costa; dos hojas superpuestas evocan narración y traducción.
Ilustración de su mundo literario

Recopilador y traductor de la fuente inglesa

Basil Hall Chamberlain

Basil Hall Chamberlain fue un estudioso de la lengua y la cultura japonesas y profesor de la Universidad Imperial de Tokio. Publicó Aino Folk-Tales en 1888 a partir de relatos ainu. En su prefacio distingue las traducciones que declara literales de las...

Conocé su historia
Imagen simbólica: Un río arbolado y un zorro a la orilla, con la luz reflejada como ondas de una voz.
Ilustración de su mundo literario

Narrador oral ainu

Ishanashte

Ishanashte es uno de los narradores ainu identificados por Basil Hall Chamberlain en Aino Folk-Tales. El prefacio lo vincula con Shumunkot, y las notas de los cuentos registran narraciones suyas de 1886. Quince relatos de esta selección proceden de versiones que Chamberlain...

Conocé su historia

Una historia, varios caminos.

Para conversar después

Ideas para compartir una vez que termina la historia.

Propuestas de lectura de Mitos y cuentos

Ideas y preguntas de nuestro equipo editorial para seguir pensando la historia. Podés elegir las que te interesen o quedarte con tu propia lectura.

Con chicos

Para conversar con chicos

El arpón reúne materiales distintos, y cada uno reaparece en las palabras de Okikurumi. Después esas palabras se cumplen en el mismo orden. Podés seguir el recorrido de un objeto desde sus partes hasta lo que provoca. La historia también permite preguntar qué cambia cuando una fuerza que parecía dominada resulta mucho mayor de lo esperado.

  • ¿Qué materiales del arpón vuelven a aparecer al final?
  • ¿En qué momento Okikurumi deja de intentar sujetar al tiburón?

Una mirada adulta

Para una lectura adulta

La maldición despliega el objeto técnico en sus componentes y les devuelve capacidad de crecer, resonar y actuar. El cuerpo del animal se convierte en lugar de reunión de mar, vegetación y metal, antes de volver a la tierra. La narración toma partido por Okikurumi, pero conserva que fueron los navegantes quienes iniciaron la captura. Esa secuencia permite interrogar la legitimidad del castigo sin alterar los hechos narrados.

  • ¿Qué produce la repetición casi completa de la maldición en su cumplimiento?
  • ¿Cómo influye recordar quién inicia el encuentro violento?

Una biblioteca abierta para leer en compañía o perderse un rato entre cuentos.

Tus favoritos y tu avance se guardan en este navegador.

A tu manera.

Un rincón cómodo para tu próxima historia.

Tamaño del texto
21 px
Luz

Las opciones para guardar como PDF dependen de tu navegador y dispositivo.

Compartí el enlace al cuento, sin tu avance ni tus marcadores.