BibliotecaEl chacal y la iguana
Un chacal lleva zapatos colgados de las orejas mientras un lagarto bebe junto a su plataforma de barro y huesos.

Punjab · Muzaffargarh / Chunian · Colección de Steel · Cuento tradicional

El chacal y la iguana

Cuentos de la colección de Flora Annie Steel

3 min de lectura*8+ años · edad orientativa*
Empieza la historia

Una noche de luna, un chacal hambriento encontró un par de zapatos viejos en una zanja. Estaban demasiado duros para comerlos. Como no quería desperdiciarlos, se los colgó de las orejas y fue a la laguna.

Juntó huesos, armó una plataforma y la cubrió de barro. Después se sentó encima con aire solemne. A cada animal que llegaba a beber le exigía un homenaje:

—Antes de tocar el agua, repetí: «Plata es su trono, oro el revestimiento; joyas en las orejas, ¡qué príncipe tan espléndido!».

Los animales tenían sed y no querían perder tiempo discutiendo. Decían las palabras y bebían. Hasta el tigre repitió el verso, tomándolo como una broma. El chacal empezó a creerse realmente importante.

Llegó entonces una iguana, jadeando. El chacal le recitó la condición.

—Tengo la garganta sequísima —respondió ella—. ¿No me dejarías tomar un sorbito primero? Así puedo decir como se merecen esos versos tan buenos.

Halagado, el chacal aceptó. La iguana metió el hocico en el agua y bebió largamente. Cuando terminó, empezó a alejarse.

—¡Falta el homenaje! —le recordó él.

—Es verdad. Primero voy a probar la voz. Do, re, mi, fa… ¿Cómo era?

El chacal repitió las líneas sin advertir que la iguana seguía retrocediendo, paso a paso. Cuando tuvo un poco de distancia, ella cantó con todas sus fuerzas:

—¡Huesos en el trono, barro alrededor; zapatos en las orejas, un chacal y nada más!

Y corrió hacia su cueva. El chacal quedó un instante paralizado de sorpresa y después salió tras ella, furioso.

La iguana alcanzó el agujero, pero él le agarró la cola con los dientes. Ella tiraba para entrar; él, para sacarla. Ninguno lograba mover al otro y ambos empezaban a sentir dolor.

—Me rindo, amigo —dijo la iguana con dulzura—. Soltame la cola así puedo darme vuelta y salir.

El chacal aflojó. La cola desapareció de inmediato dentro de la cueva. Por más que cavó hasta gastarse casi las uñas, no pudo alcanzarla. Solo oyó, desde el fondo, una vocecita que seguía cantando sobre huesos, barro y zapatos viejos.

Fin

¿Una historia para recordar?

Podés volver siempre que quieras.

Detrás de esta historia.

Un cuaderno abierto y una pluma junto a peras; un oso aparece a lo lejos ante las montañas.
Ilustración de su mundo literario

Recopiladora y responsable del texto inglés

Flora Annie Steel

Flora Annie Steel fue responsable del texto inglés de «Tales of the Punjab» y recogió la mayor parte de los relatos del volumen. El prefacio describe sesiones de narración y comparación de versiones; el apéndice conserva algunos nombres, como Habîb y Pandit...

Conocé su historia
Un libro abierto, hojas con manchas de acuarela y un lápiz, iluminados por la luz de una ventana.
Ilustración de su mundo literario

Anotador y analista de la colección

Richard Carnac Temple

Richard Carnac Temple preparó las anotaciones y los apéndices de análisis de «Tales of the Punjab», según el reparto de responsabilidades de su prefacio. Esos materiales ofrecen referencias, variantes y datos de quienes contaron los relatos. Su contribución forma parte de una...

Conocé su historia

Una historia, varios caminos.

Para conversar después

Ideas para compartir una vez que termina la historia.

Propuestas de lectura de Mitos y cuentos

Ideas y preguntas de nuestro equipo editorial para seguir pensando la historia. Podés elegir las que te interesen o quedarte con tu propia lectura.

Con chicos

La iguana consigue beber antes de discutir. Después necesita otra idea para escapar. El chacal escucha con gusto lo que lo elogia y tarda en prestar atención a lo que ella está haciendo.

  • ¿Qué movimientos hace la iguana mientras parece preparar el verso?
  • ¿Por qué el chacal acepta soltar la cola?

Una mirada adulta

El homenaje convierte el acceso al agua en reconocimiento forzado de una autoridad improvisada. La repetición general alimenta una ilusión que el propio tigre no comparte. La iguana desarma esa apariencia, pero también debe enfrentar la violencia que sostiene el reclamo.

  • ¿Qué diferencia hay entre repetir un elogio y creerlo?
  • ¿Por qué describir los materiales reales resulta tan ofensivo para el chacal?

Una biblioteca abierta para leer en compañía o perderse un rato entre cuentos.

Tus favoritos y tu avance se guardan en este navegador.

A tu manera.

Un rincón cómodo para tu próxima historia.

Tamaño del texto
21 px
Luz

Las opciones para guardar como PDF dependen de tu navegador y dispositivo.

Compartí el enlace al cuento, sin tu avance ni tus marcadores.