BibliotecaUn día dentro de Katahdin
Un cazador lleva sus raquetas mientras sigue unas huellas hasta la pared de roca del monte Katahdin.

Nordeste de América del Norte · Peskotomuhkati · Relato tradicional

Un día dentro de Katahdin

Relatos wabanaki · testimonio histórico de 1884

4 min de lectura*8+ años · edad orientativa*
Empieza la historia

Un cazador salió desde el brazo oriental del río Penobscot, siguió otro curso de agua y llegó al pie del monte Katahdin. Cazó muchos días solo, sin encontrar a nadie.

Una mañana de pleno invierno vio huellas de raquetas sobre la nieve. Volvió a su campamento. Al día siguiente encontró el mismo rastro en un lugar muy distante. Le ocurrió una y otra vez: fuera adonde fuera, las huellas aparecían.

Comprendió que debía prestarles atención y las siguió montaña arriba. Al fin desembocaron en un camino duro y parejo, marcado por muchos viajeros. Se quitó las raquetas y continuó hasta una plataforma al pie de una pared de roca inmensa.

Había señales de que mucha gente pasaba por allí, pero no veía a nadie. Mientras esperaba, oyó pasos dentro de la piedra.

Una muchacha salió directamente de la pared.

Era hermosa, pero el cazador tuvo miedo. Ella respondió en voz alta a cada uno de sus pensamientos, con tanta amabilidad que pronto lo tranquilizó. Él comprendió que tenía grandes poderes.

Se agradaron y quisieron estar juntos. La joven lo invitó a acompañarla a través de la roca.

—No tengas miedo. Avanzá con decisión.

Él obedeció. La piedra cedió como el aire. Mientras caminaban, ella seguía respondiendo a lo que él pensaba, sin que necesitara hablar.

Llegaron a una caverna profunda donde un anciano estaba sentado junto al fuego. Lo recibió con afecto. Pasó todo el día con ellos y nunca se había sentido tan feliz.

Al acercarse la noche, el anciano preguntó a su hija:

—¿Oís a tus hermanos?

Ella salió a la plataforma y regresó.

—Todavía no.

Más tarde volvió a preguntarle. Esta vez, al regresar, la joven dijo que ya los oía.

Un trueno estalló afuera y un relámpago iluminó la entrada. De la luz salieron dos jóvenes hermosos, enormes como gigantes. Al igual que su padre, tenían cejas de piedra; sus mejillas parecían rocas.

La muchacha explicó al cazador que cada pocos días su padre les daba una misión:

—Hijos, salgan por el mundo a proteger a nuestros amigos. No pasen demasiado cerca de los árboles. Si ven algo que amenaza a quienes queremos, golpeen sin vacilar.

Entonces los hermanos volaban entre las nubes. Así, cuenta la historia, se producen el trueno y el relámpago, que tienen su hogar en Katahdin. Cuando cae un rayo, los hermanos están atacando a los enemigos de sus amigos.

Terminado aquel día, el cazador regresó a su casa. Allí descubrió que habían pasado siete años.

Así lo habían contado las personas mayores que ya no estaban.

Fin

¿Una historia para recordar?

Podés volver siempre que quieras.

Detrás de esta historia.

Imagen simbólica: Un libro abierto ante una costa de bosque, con una canoa pequeña y varias hojas separadas que sugieren fuentes distintas.
Ilustración de su mundo literario

Recopilador y editor de la fuente inglesa

Charles Godfrey Leland

Charles Godfrey Leland reunió The Algonquin Legends of New England, publicado en 1884. El libro recoge relatos mi’kmaq, passamaquoddy y penobscot por medio de narraciones, manuscritos y colaboradores identificados. Leland seleccionó y reelaboró ese material; algunos capítulos combinan versiones o declaran cambios....

Conocé su historia
Imagen simbólica: Una canoa en agua quieta bajo una montaña distante, con una perdiz en primer plano; evocación de los cuentos que se le atribuyen.
Ilustración de su mundo literario

Narrador passamaquoddy / peskotomuhkati

Tomah Joseph

Tomah Joseph, nombrado Tomah Josephs en el libro de Leland, fue un narrador passamaquoddy de Peter Dana’s Point, Maine. El archivo del Smithsonian lo identifica también como artista y gobernador de esa comunidad. Leland le atribuye directamente varios relatos de esta selección,...

Conocé su historia

Una historia, varios caminos.

Para conversar después

Ideas para compartir una vez que termina la historia.

Propuestas de lectura de Mitos y cuentos

Ideas y preguntas de nuestro equipo editorial para seguir pensando la historia. Podés elegir las que te interesen o quedarte con tu propia lectura.

Con chicos

Para conversar con chicos

Para el cazador pasa un día feliz; afuera pasan siete años. El cuento nos invita a imaginar dos maneras distintas de sentir el tiempo. También muestra cómo las huellas despiertan su curiosidad antes de que sepa quién las hizo.

  • ¿Qué lo lleva a seguir el rastro?
  • ¿Qué podría sorprenderlo al volver después de tantos años?

Una mirada adulta

Para una lectura adulta

La montaña es a la vez paisaje, hogar y umbral temporal. La joven responde a pensamientos y permite cruzar una barrera que parecía sólida. El trueno recibe una explicación protectora dentro del relato, mientras el final introduce el costo inesperado del encuentro: una ausencia de siete años cuyo efecto familiar queda sin narrar.

  • ¿Qué cambia cuando la roca deja de ser un límite?
  • ¿Por qué el último dato modifica un día presentado como plenamente feliz?

Una biblioteca abierta para leer en compañía o perderse un rato entre cuentos.

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