BibliotecaNjiwo y la noticia falsa
Njiwo regresa junto a su esposa y encuentra a Nyare, que había anunciado su muerte.

Gabón · Libreville y río Gabón · tradición mpongwe · Cuento tradicional

Njiwo y la noticia falsa

Relatos de la colección de Robert Hamill Nassau

4 min de lectura*12+ años · edad orientativa*
Empieza la historia

Njiwo, Antílope, y Nyare, Buey, fueron juntos a un poblado para participar de la danza Bweti. Bailaron tanto que, al terminar, Njiwo cayó dormido en la casa donde se habían reunido.

Mientras dormía, unas personas tramaron matarlo. Nyare oyó sus planes y volvió para avisarle. Pero tenía miedo de que también lo atraparan a él, de modo que lo llamó apenas en un susurro:

—Njiwo… Eziwo…

Eziwo era la forma familiar de llamar a su amigo. Ni un nombre ni el otro consiguieron despertarlo. Nyare no volvió a intentar: huyó hacia su propio poblado.

Después llegó la esposa de Njiwo y lo llamó con toda su voz. Él abrió los ojos a medias.

—¿Para qué me llamás? Dejá que descanse. Estoy cansado de bailar.

—¡Hay personas que quieren matarte! Tenés que levantarte.

Pero Njiwo estaba tan hundido en el sueño que no entendió el peligro. Se dio vuelta y siguió durmiendo. Su esposa, al ver que no lograba moverlo, salió a buscar ayuda.

Durante su ausencia llegaron los enemigos. Ataron a Njiwo, cerraron la casa y se fueron, dispuestos a regresar para matarlo cuando despertara.

Antes de que pudieran volver, la esposa regresó acompañada. Con machetes y cuchillos, quienes la ayudaban abrieron la puerta. Encontraron a Njiwo atado de pies y manos, todavía dormido. Lo sacudieron con fuerza.

—¿Qué quieren? —preguntó él, sin acabar de despertarse.

—Vengo a sacarte de acá —respondió su esposa.

Desató las cuerdas. Entre todos lo levantaron y se lo llevaron: seguía demasiado adormilado para caminar por su cuenta.

En el poblado de Nyare, mientras tanto, la gente había empezado a hacer preguntas.

—Fueron dos a bailar Bweti. Vos volviste, pero ¿dónde está tu compañero?

Nyare contó que no había podido despertarlo. No sabía nada del rescate y dio por hecho que los enemigos ya habían cumplido su amenaza.

—Mataron a Eziwo mientras dormía —aseguró.

—¡Pobre Eziwo! ¡El sueño lo mató! —lamentaron los demás.

La noticia corrió más rápido que los viajeros. Cuando Njiwo y su esposa llegaron, la gente los miró asombrada.

—¡Nyare dijo que te habían matado!

Su esposa explicó lo sucedido: Njiwo había estado en peligro, pero ella había conseguido ayuda y lo habían sacado a tiempo. Nyare había huido sin hacer todo lo posible por despertarlo y después había contado como cierta una muerte que no había visto.

Así terminó la amistad entre Antílope y Buey. Y, aunque Njiwo había vuelto con vida, quedó el proverbio que repetía aquella noticia equivocada: «Eziwo murió de sueño».

Fin

¿Una historia para recordar?

Podés volver siempre que quieras.

Detrás de esta historia.

Tres libros abiertos con manchas de color, un tintero y una pluma; un murciélago cuelga de una rama.
Ilustración de su mundo literario

Recopilador y traductor

Robert Hamill Nassau

Robert Hamill Nassau reunió y tradujo al inglés los cuentos de «Where Animals Talk», publicado en 1912. Trabajó con narradores de Libreville, Corisco y Batanga, a través de relatos orales y textos escritos en lenguas locales. Los prólogos distinguen las contribuciones mpongwe,...

Conocé su historia

Una historia, varios caminos.

Para conversar después

Ideas para compartir una vez que termina la historia.

Propuestas de lectura de Mitos y cuentos

Ideas y preguntas de nuestro equipo editorial para seguir pensando la historia. Podés elegir las que te interesen o quedarte con tu propia lectura.

Con chicos

La esposa de Njiwo no puede resolver sola el peligro y busca a otras personas. Nyare, en cambio, cuenta algo que supone, sin saber que hubo un rescate. Tener miedo y saber con certeza qué pasó son asuntos diferentes.

  • ¿Qué cambia cuando la esposa vuelve acompañada?
  • ¿Qué podía contar Nyare con seguridad y qué parte no sabía?

Una mirada adulta

El relato enfrenta el abandono y la movilización de ayuda, pero también muestra la persistencia de una frase falsa después de que los hechos la desmienten. La torpeza del sueño no convierte a Njiwo en responsable de la violencia planeada contra él.

  • ¿Cómo se distribuyen aquí el miedo, la responsabilidad y la capacidad de actuar?
  • ¿Por qué podría seguir circulando un proverbio que contradice el desenlace del propio relato?

Una biblioteca abierta para leer en compañía o perderse un rato entre cuentos.

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