BibliotecaLos Cookooburrah y el árbol del agua
El hermano mayor abre el goolahgool y los dos pequeños Cookooburrah beben el agua que sale del tronco.

Río Narran, Nueva Gales del Sur, Australia · atribución histórica de Parker · Relato tradicional

Los Cookooburrah y el árbol del agua

Relatos del río Narran · recopilación de Parker

3 min de lectura*16+ años · edad orientativa*
Empieza la historia

Googarh, la iguana, vivía con sus dos esposas, Moodai, la zarigüeya australiana, y Cookooburrah, el ave de risa sonora. Cookooburrah tenía tres hijos: uno ya crecido, que vivía lejos, y dos pequeños que se quedaban con ella.

Acampaban cerca de un goolahgool, un árbol que guardaba agua. Una grieta en la horqueta dejaba entrar la lluvia al tronco hueco. Allí podía conservarse mucho tiempo. La marca oscura que dejaba el agua al desbordar permitía reconocer estos árboles.

Un día Googarh y sus dos esposas salieron a cazar. Se llevaron agua en bolsas de piel, pero no dejaron nada para los niños. Los pequeños no alcanzaban la abertura del árbol.

Pasó el tiempo y la sed se volvió insoportable. Tenían la lengua hinchada y ya no podían hablar cuando vieron acercarse a un hombre. Era Cookooburrah, su hermano mayor.

Él preguntó por su madre. No pudieron responder. Les preguntó qué les pasaba y sólo consiguieron señalar el árbol.

—¿No les dejó agua? —dijo.

Negaron con la cabeza.

—¿Se están muriendo de sed?

Asintieron.

El hermano les indicó que se apartaran.

—Van a ver cómo los castigo por dejarlos así.

Trepó al goolahgool y lo partió de arriba abajo. El agua salió en un torrente. Los niños bebieron hasta saciarse y después se bañaron, felices, mientras el caudal seguía aumentando.

Entretanto, los tres cazadores volvían al campamento. Encontraron una corriente donde antes había suelo seco y comprendieron que el árbol se había abierto. Trataron de contener el agua, pero era demasiado fuerte.

Apuraron el paso. Al llegar, un cauce profundo los separaba de su hogar. Los tres hermanos los vieron desde la otra orilla.

El mayor les dijo a los pequeños que señalaran un punto y llamaran:

—¡Crucen por ahí, que no es hondo!

Googarh y sus esposas entraron al agua. Pronto Cookooburrah perdió pie.

—¡Goug gour gah gah! ¡Denme un palo! —gritó.

Desde la orilla, sus hijos sólo repitieron su grito entre burlas.

La corriente arrastró a los tres cazadores. Quedaron bajo el agua y murieron ahogados.

Fin

¿Una historia para recordar?

Podés volver siempre que quieras.

Detrás de esta historia.

Imagen simbólica: Un cuaderno junto a juncos de río y un emú al fondo, composición editorial sobre el acto de recoger relatos; sin persona.
Ilustración de su mundo literario

Recopiladora y mediadora de la fuente inglesa

K. Langloh Parker

K. Langloh Parker fue el nombre con el que Catherine Eliza, conocida como Katie y más tarde apellidada Stow, publicó Australian Legendary Tales en 1896. Vivió en Bangate, junto al río Narran, en Nueva Gales del Sur, y reunió narraciones de personas...

Conocé su historia

Una historia, varios caminos.

Para conversar después

Ideas para compartir una vez que termina la historia.

Propuestas de lectura de Mitos y cuentos

Ideas y preguntas de nuestro equipo editorial para seguir pensando la historia. Podés elegir las que te interesen o quedarte con tu propia lectura.

Con chicos

Para conversar con chicos

Esta propuesta necesita acompañamiento y la edad indicada. Podemos conversar sobre el comienzo: no alcanza con que haya agua cerca si los chicos no pueden alcanzarla. Su hermano reconoce la necesidad cuando ellos apenas logran señalar. La ayuda que les da no vuelve buena la venganza que organiza después.

  • ¿Qué diferencia hay entre estar cerca del agua y poder beberla?
  • ¿Qué podría hacer un adulto antes de salir para comprobar que los chicos tienen lo necesario?

Una mirada adulta

Para una lectura adulta

El mismo gesto que devuelve la vida a los niños produce el medio de la represalia: el agua retenida se libera y crece hasta separar el hogar. El hermano mayor transforma a los pequeños en participantes de un engaño mortal. El relato conserva su desamparo inicial y su crueldad final sin ofrecer una reconciliación. La repetición del grito materno vuelve la voz de auxilio una burla.

  • ¿Cómo cambia la función del agua a lo largo del relato?
  • ¿Qué implica que el hermano mayor indique a los pequeños cómo atraer a los adultos?

Una biblioteca abierta para leer en compañía o perderse un rato entre cuentos.

Tus favoritos y tu avance se guardan en este navegador.

A tu manera.

Un rincón cómodo para tu próxima historia.

Tamaño del texto
21 px
Luz

Las opciones para guardar como PDF dependen de tu navegador y dispositivo.

Compartí el enlace al cuento, sin tu avance ni tus marcadores.