Deereeree era viuda y vivía con sus cuatro hijas pequeñas. Un día Bibbee instaló su campamento cerca del suyo.
Ella le tenía tanto miedo que no conseguía dormir. Pasaba la noche mirando hacia su refugio y, ante cualquier ruido, llamaba:
—Deereeree, wyah, wyah, Deereeree.
A veces gritaba durante horas. Por la mañana, Bibbee iba a preguntarle qué ocurría. Ella le explicaba que creía oír pasos y se asustaba porque estaba sola con las niñas.
Él le decía que no debía tener miedo rodeada de sus hijos. Pero las noches siguientes volvía a escucharse la misma queja.
Al fin le propuso:
—Si tenés tanto miedo, casate conmigo y vení a mi campamento. Yo voy a cuidarte.
Deereeree respondió que no quería casarse.
Bibbee insistió una vez y otra. Cuanto más lo rechazaba, más deseaba que aceptara. Pensó en una manera de sorprenderla hasta hacerla cambiar de decisión.
Construyó un arco hermoso de muchos colores, lo llamó Euloowirree y lo tendió a través del cielo, de un lado de la tierra al otro. Cuando quedó firme, como un camino brillante hacia las estrellas, Bibbee volvió a su campamento y esperó.
Deereeree levantó la vista y vio aquella maravilla desconocida. Creyó que anunciaba algo terrible. Reunió a sus hijas y corrió con ellas hacia el refugio de Bibbee buscando protección.
Él le explicó con orgullo que había hecho el arcoíris para mostrarle su poder y lo segura que estaría si se casaba con él. Pero añadió una amenaza: si volvía a negarse, haría aparecer cosas capaces de salir de la tierra y destruirla, mucho más temibles que aquel camino bello e inofensivo.
Entre el miedo a su poder y la admiración por su habilidad, Deereeree terminó casándose con Bibbee.
Mucho después, cuando murieron, ella se convirtió en la pequeña ave que todavía deja oír durante las noches de verano su llamada quejumbrosa: «Deereeree, wyah, wyah, Deereeree».
Bibbee se transformó en un pájaro trepador, al que la versión inglesa llama carpintero. Siempre sube por los troncos como si quisiera construir otros caminos hacia el cielo, además de Euloowirree, el arco con el que consiguió a su esposa.



