BibliotecaLos pintores y la pared pulida
Un sultán y varios artesanos contemplan una pared pintada y su reflejo en la pared pulida de enfrente.

Masnaví de Rumí; literatura sufí persa · Relato simbólico

Los pintores y la pared pulida

Dos maneras de trabajar con la luz

3 min de lectura*8+ años · edad orientativa*
Empieza la historia

Ante un sultán se presentaron dos grupos de artistas. Unos venían de China; los otros eran griegos. Cada grupo afirmaba que podía hacer un trabajo más hermoso que el de sus rivales.

El sultán, cansado de escuchar alabanzas que cada cual se dedicaba a sí mismo, les propuso una prueba. Les dio dos espacios enfrentados y les indicó que prepararan sus paredes. Cuando terminaran, iría a ver el resultado.

Los pintores chinos pidieron colores. Querían los más intensos y también los más delicados: tonos capaces de cambiar al mezclarse, de formar figuras y de dar profundidad a una superficie lisa. Con sus materiales preparados, se pusieron a trabajar.

Los artistas griegos no pidieron pintura.

—¿Con qué van a decorar sus paredes? —les preguntaron.

Ellos siguieron limpiando. Quitaron la suciedad y después pulieron. Trabajaron sobre lo que ya estaba allí, hasta que la superficie comenzó a devolver la luz. Donde antes había una pared opaca apareció un brillo cada vez más claro.

Mientras unos agregaban colores, los otros retiraban todo lo que impedía reflejarlos.

Llegó el día de la visita. El sultán se detuvo primero ante las pinturas chinas. Había tantos colores, y estaban combinados con tanto cuidado, que se quedó largo rato mirándolos. El trabajo merecía su admiración.

Después volvió la vista hacia la pared que los griegos habían pulido.

Allí reapareció la obra de enfrente. No era una segunda pintura: era su reflejo. Los colores encontraban nuevos matices sobre la superficie brillante y la luz los hacía variar ante los ojos del sultán.

Los griegos ganaron la prueba sin haber abierto un solo recipiente de pintura. Su pared parecía recibir cuanto tenía delante. La obra de los otros artistas seguía frente a ella, y entre las dos circulaba la luz.

Fin

¿Una historia para recordar?

Podés volver siempre que quieras.

Detrás de esta historia.

Imagen simbólica de la poesía de Rumí: un libro, una pluma de caña y rosas reflejadas en un cuenco.
Ilustración de su mundo literario

Autor

Rumí

Yalal ad-Din Muhammad Rumí fue un poeta de lengua persa vinculado a la tradición sufí. Se estableció en Konya, en la actual Turquía, y su obra pertenece a un mundo literario que atraviesa las fronteras nacionales de hoy. El Masnaví reúne seis...

Conocé su historia

Una historia, varios caminos.

Para conversar después

Ideas para compartir una vez que termina la historia.

Propuestas de lectura de Mitos y cuentos

Ideas y preguntas de nuestro equipo editorial para seguir pensando la historia. Podés elegir las que te interesen o quedarte con tu propia lectura.

Con chicos

Unos artistas agregan colores y otros pulen una pared. Al final, el trabajo de un grupo aparece reflejado en el del otro. Podemos mirar lo que hace cada uno y preguntarnos cómo se vería la pared brillante si enfrente no hubiera pintura.

  • ¿Qué cambiaría si las paredes no estuvieran enfrentadas?
  • ¿Qué parte del trabajo de cada grupo te gustaría observar?

Una mirada adulta

La victoria depende de una relación: la superficie pulida recibe los colores de la obra que tiene enfrente. En el contexto espiritual del Masnaví, ese pulido se vincula con el corazón que se prepara para recibir el conocimiento de lo divino. La imagen permite pensar creación y receptividad juntas. El sultán admira la pintura, aunque el premio quede en manos de quienes la reflejan.

  • ¿Qué produce la pared pulida que no existiría sin la pintura vecina?
  • ¿Cómo cambia tu lectura al pensar la pared como imagen del corazón?

Una biblioteca abierta para leer en compañía o perderse un rato entre cuentos.

Tus favoritos y tu avance se guardan en este navegador.

A tu manera.

Un rincón cómodo para tu próxima historia.

Tamaño del texto
21 px
Luz

Las opciones para guardar como PDF dependen de tu navegador y dispositivo.

Compartí el enlace al cuento, sin tu avance ni tus marcadores.