BibliotecaEl soldado y las mariposas de seda
El soldado sostiene la mano abierta mientras mariposas de colores vuelan ante su esposa y la canasta de costura.

Corea · Im Bang, versión inglesa de James Scarth Gale (1913) · Relato tradicional

El soldado y las mariposas de seda

Relatos coreanos

3 min de lectura*8+ años · edad orientativa*
Empieza la historia

En una aldea de Kanghwa vivía un soldado al que sus vecinos no atribuían ningún talento extraordinario. Lo veían ir y venir como a tantos otros. En su casa, sin embargo, ocurrió una vez algo que solo presenció su mujer.

Era pleno invierno. Ella estaba sentada en la habitación, cosiendo y enojada con él por celos. El soldado tenía que quedarse adentro y buscó una manera de hacerla sonreír.

—¿Querés que haga unas mariposas? —preguntó.

La propuesta no mejoró las cosas. Su mujer lo reprendió, pensando que se estaba burlando, y volvió a su costura.

Él tomó la canasta de trabajo. Buscó entre los retazos y eligió pedacitos de seda de varios colores. Los reunió en la palma, cerró los dedos y murmuró una oración. Después lanzó el puñado al aire.

Los retazos no cayeron al suelo. Se abrieron en alas.

La habitación se llenó de mariposas: amarillas, rojas, claras y oscuras, con los mismos colores de la seda. Revoloteaban alrededor de la mujer y brillaban al pasar frente a la luz. Ella dejó la aguja y las siguió con los ojos, tan sorprendida que por un momento se olvidó del enojo.

Al cabo de un rato, el soldado levantó la mano abierta. Las mariposas acudieron y se posaron en ella. Él volvió a cerrar los dedos. Cuando los abrió, no quedaba un solo insecto: eran otra vez los pequeños retazos de la canasta.

Años después, en 1637, la guerra llegó a Kanghwa. Los habitantes de la isla escapaban de los ejércitos manchúes. El soldado permaneció en su casa con su familia, comiendo como de costumbre.

—A esta aldea no van a entrar —les decía a quienes pasaban huyendo.

Así sucedió: mientras otros lugares de la isla fueron devastados, su aldea quedó a salvo. La mujer había visto las mariposas; los vecinos habían oído aquella seguridad inexplicable. Ninguno conocía hasta dónde llegaban los secretos del soldado.

Fin

¿Una historia para recordar?

Podés volver siempre que quieras.

Detrás de esta historia.

Retrato ilustrado de Im Bang con sombrero oficial negro, túnica verde y barba blanca, basado en un retrato histórico.
Ilustración de su mundo literario

Autor

Im Bang

Im Bang fue un escritor coreano cuyos relatos reúnen encuentros sobrenaturales, episodios de la vida cotidiana y personajes de la corte. Ocho historias de esta selección proceden de su obra: una tela que oculta viajeros, mariposas hechas de seda y un fantasma...

Conocé su historia

Una historia, varios caminos.

Para conversar después

Ideas para compartir una vez que termina la historia.

Propuestas de lectura de Mitos y cuentos

Ideas y preguntas de nuestro equipo editorial para seguir pensando la historia. Podés elegir las que te interesen o quedarte con tu propia lectura.

Con chicos

La mujer ve las mariposas muy de cerca; los vecinos conocen otra cosa extraña del soldado. Cada uno sabe una parte. El cuento deja algunos secretos sin explicar.

  • ¿Qué colores elegirías para los retazos?
  • ¿Qué le preguntarías al soldado después de conocer las dos escenas?

Una mirada adulta

El capítulo coloca una maravilla doméstica junto a una seguridad pública que luego se cumple. La narración los une por la misma persona, sin explicar que uno cause el otro. Ese espacio entre lo visto, lo contado y lo desconocido sostiene su misterio.

  • ¿Cómo cambia nuestra impresión del soldado entre los dos episodios?
  • ¿Qué aporta que solo su mujer haya visto las mariposas?

Una biblioteca abierta para leer en compañía o perderse un rato entre cuentos.

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