BibliotecaConnla y la barca de cristal
Connla y una joven viajan en una barca de cristal hacia el sol que se pone.

Tradición irlandesa, en la versión de Joseph Jacobs · Cuento tradicional

Connla y la barca de cristal

Una partida hacia el horizonte

4 min de lectura*10+ años · edad orientativa*
Empieza la historia

Connla, el del pelo rojo como el fuego, estaba con su padre, el rey Conn, en lo alto de Usna. Desde allí vio acercarse a una joven con ropas que no se parecían a las de nadie del reino.

—¿De dónde venís? —le preguntó.

—De las llanuras donde la vida no termina. Allí no envejecemos y nuestras fiestas no se convierten en peleas. Como vivimos dentro de las colinas verdes, ustedes nos llaman el pueblo de las colinas.

El rey oyó aquella voz, pero no vio a nadie. Los que lo acompañaban tampoco. Solo Connla veía a la joven.

—¿Con quién estás hablando, hijo?

La desconocida respondió antes que él. Dijo que amaba a Connla y que había venido a buscarlo para llevarlo a Moy Mell, la llanura de la alegría, donde reinaba Boadag. Allí lo esperaba una corona y una juventud que no se marchitaría.

Conn sintió miedo de perder a su hijo. Llamó a Coran, su druida, y le pidió que usara sus conocimientos para alejar a la visitante.

Coran pronunció sus conjuros hacia el lugar de donde venía la voz. La joven comenzó a desvanecerse. Antes de desaparecer del todo, le arrojó una manzana a Connla.

Durante un mes, Connla no comió ni bebió otra cosa. Cada vez que mordía la fruta, la parte que faltaba volvía a crecer. La manzana seguía entera y el deseo de volver a ver a la joven se hacía más fuerte.

Al cumplirse el mes, Connla estaba otra vez junto a su padre, ahora en la llanura de Arcomin. La joven apareció y volvió a llamarlo.

—Los habitantes de Moy Mell te esperan. Han visto cómo vivís entre los tuyos y quieren que vengas.

Conn ordenó que buscaran a Coran. Pero la visitante afirmó que aquel poder no duraría para siempre y que llegaría una ley nueva que dejaría atrás los conjuros del druida.

El rey miró a su hijo. Desde que había vuelto la voz, Connla no respondía a nadie.

—¿Querés ir con ella?

—Quiero a los míos más que a nada —dijo Connla—. Y, sin embargo, no puedo dejar de desear ese viaje.

La joven señaló una barca de cristal que brillaba junto al agua.

—Vení conmigo. El sol está bajando, pero podemos alcanzar su resplandor antes de que oscurezca.

Connla corrió hasta la barca y saltó adentro. Esta vez el rey y todos sus acompañantes pudieron verla deslizarse por el mar, rumbo al sol que se ponía.

La siguieron con los ojos hasta que se volvió un punto y después desapareció. Nadie volvió a ver a Connla ni a la joven. Tampoco supieron a qué costa habían llegado.

Fin

¿Una historia para recordar?

Podés volver siempre que quieras.

Detrás de esta historia.

Ilustración simbólica de Joseph Jacobs: una barca de cristal sobre páginas ilustradas, una cinta roja, flores y un lápiz.
Ilustración de su mundo literario

Recopilador y adaptador

Joseph Jacobs

Joseph Jacobs seleccionó y reelaboró los relatos de Celtic Fairy Tales (1892). Sus notas permiten seguir caminos distintos: manuscritos irlandeses, relatos recogidos en Gales, una historia de Kintyre y versiones transmitidas por otros escritores y recopiladores. Esta biblioteca conserva esas diferencias en...

Conocé su historia

Una historia, varios caminos.

Para conversar después

Ideas para compartir una vez que termina la historia.

Propuestas de lectura de Mitos y cuentos

Ideas y preguntas de nuestro equipo editorial para seguir pensando la historia. Podés elegir las que te interesen o quedarte con tu propia lectura.

Con chicos

Connla quiere a su familia y también siente deseos de partir. La manzana mantiene presente una visita que nadie más pudo ver. El final muestra la partida desde la costa: quienes se quedan no saben qué ocurrió después.

  • ¿Qué cosas conoce Connla del lugar al que va y cuáles solo le contaron?
  • ¿Cómo cambia la escena cuando todos pueden ver la barca?

Una mirada adulta

El relato mantiene juntos el deseo y la pérdida, sin resolver qué había más allá del horizonte. La mediación mágica de la manzana complica una lectura de la partida como decisión enteramente libre. La voz del padre permite escuchar también a quienes permanecen en la orilla.

  • ¿Qué lugar tiene el encantamiento en el deseo de Connla?
  • ¿Qué produce un final que no confirma ni desmiente las promesas de la visitante?

Una biblioteca abierta para leer en compañía o perderse un rato entre cuentos.

Tus favoritos y tu avance se guardan en este navegador.

A tu manera.

Un rincón cómodo para tu próxima historia.

Tamaño del texto
21 px
Luz

Las opciones para guardar como PDF dependen de tu navegador y dispositivo.

Compartí el enlace al cuento, sin tu avance ni tus marcadores.