Edward B. Tylor firmó la introducción de Aino Folk-Tales, publicado en 1888. Allí comentó el trabajo de Chamberlain y propuso interpretaciones comparativas propias de la antropología de su época. Su contribución pertenece a las páginas preliminares: no se le atribuye la narración ni la traducción de los cuentos. Sus categorías jerárquicas y raciales se reconocen como parte de ese marco histórico y no como hechos que esta biblioteca respalde.